viernes, 28 de mayo de 2010

Julián Besteiro por Ricardo García-Nieto - 2010

LA VERDAD
JULIÁN BESTEIRO
Sólo hay una forma de mística: la del ser humano que se trasciende a sí mismo. Lo puede hacer en la contemplación, en la devoción, en la meditación, en el arte… Pero también en la acción sobre el mundo que le rodea. Ir más allá de sí mismo, de los intereses de su ego, familia o grupo es algo reservado para muy pocos. Y... mucho menos para un político. Pero los ha habido. Y en España, el más señalado por ese carácter de la Providencia se llamó Julián Besteiro. Como el héroe platónico que sale de la gruta para ver la luz, Julián Besteiro salió de la caverna española de la década de 1930 para advertir de la inminencia de la Guerra Civil y, una vez que estalló, para pedir constantemente la paz. Socialista denostado por los propios socialistas, negociador denostado por aquellos vencedores con quienes quiso llegar a un acuerdo de paz, decidió no huir; se quedó en Madrid, consumido por la enfermedad, empleando todas sus energías frente a un micrófono, un hilo de voz como una súplica por el fin del absurdo derramamiento de sangre. Y se lo agradecieron con la cárcel. Condenado a treinta años de prisión, murió en el presidio de Carmona, enfermo el cuerpo y resplandeciente el alma, el 27 de septiembre de 1940.

Julián Besteiro en Celoriu - Jose Luis Villaverde Amieva - 1999

VENERANDAMANZANO.COM

Pablo Iglesias, Julián Besteiro y Fernando de los Ríos en Celoriu (Llanes-Asturias) en el verano de 1921: Un encuentro, Una foto, Un cuadro y Un cartel.
José Luis VILLAVERDE AMIEVA
La estancia de Pablo Iglesias en el verano de 1921, en Asturias y en concreto en Celorio, dejó una estela popular, que aún permanece entre muchos celorianos, por los relatos que sobre dicha estancia hicieron quienes lo conocieron personalmente. Agustín Cue, ya fallecido, persona de tradición izquierdista, muy conocida en Celorio, relató a muchas personas la estancia en Celorio del fundador del PSOE y en concreto en La Venta o La Ventona, propiedad del indiano D. Agustín Otero.
La prensa local de aquellos días, julio de 1921, tanto el conservador Oriente de Asturias, como el progresista El Pueblo, recogió su llegada y la de otros insignes veraneantes, como la del catedrático de la Universidad Central, D. Julián Besterio a Llanes, o como la del profesor D. Rafael Ureña –vinculado también a la Institución Libre de Enseñanza- a Celorio.
Nada nos dicen estos semanarios –inagotable fuente de datos para nuestro concejo- de la posible visita de D. Fernando de los Ríos, de quien ahora se celebra el cincuentenario de su fallecimiento en el exilio, en 1949 en Nueva York. De dicha visita existían dudas que hoy podemos entender como despejadas. Andrés Saborit, persona muy vinculada a Pablo Iglesias y a Besteiro en el libro biográfico que dedica a este último publica una foto(1), que debió ser bastante conocida en su época, con el siguiente pie:
“De los Ríos, Pablo Iglesias y Besteiro, en Celorio (Asturias), en 1921”.
La mencionada foto que podemos calificar de histórica, por la relevancia que curiosamente tuvieron los tres mencionados personajes, defensores de un determinado tipo de socialismo democrático primero frente a los comunistas(2) y después en la época de la II República los dos supervivientes, Besteiro y De los Ríos, dio lugar a un cuadro y este a un cartel que comentaremos más adelante.
Pero volvamos a la prensa de la época tanto local como regional, incluso al periódico del Partido, «El Socialista»; demos unas pinceladas del momento histórico: la crisis interna que supuso la escisión de los comunistas y al año 1921, crucial para el desarrollo de algunos hechos vitales para el advenimiento de la dictadura de Primo de Rivera y posteriormente de la II República Española.La llegada de Besteiro a Llanes y de Pablo Iglesias a Celorio, mereció los siguientes comentarios, en la prensa local :
“Aumenta de día en día el número de veraneantes en esta comarca, habiendo llegado últimamente: A Llanes, de Madrid…el catedrático de la Universidad central don Julián Besteiro, con su esposa y madre política…” (El Pueblo, 9 de julio de 1921).
“Procedentes de Madrid llegaron a Llanes, don Julián Besteiro, catedrático de Lógica de la Universidad Central, su esposa, la culta profesora de la Escuela Superior del Magisterio, y su hermana política, bibliotecaria también de dicho centro docente. Bien venidos sean” (El Oriente de Asturias, 9 de julio de 1921).
El Pueblo resulta más expresivo y aporta más detalles que su colega El Oriente, para Besterio, e incluso da el previo anuncio de la llegada de Pablo Iglesias:
“Para el miércoles próximo se espera la llegada a Celorio de don Pablo Iglesias, diputado a Cortes y Jefe del partido socialista español, quien se hospedará en casa de nuestro amigo don Agustín Otero”. (El Pueblo, 9 de julio de 1921).
Ésta vuelve a ser relatada por ambos medios en los siguientes términos:
“Encuéntrase también veraneando en Celorio, hospedándose en casa de nuestro buen amigo don Agustín Otero, el diputado a Cortes y jefe del partido socialista español don Pablo Iglesias.” (El Pueblo, 16 de julio de 1921).“Se encuentra veraneando en Celorio, el leader del socialismo español don Pablo Iglesias; le deseamos una feliz temporada de verano entre los simpáticos celorianos”.(El Oriente de Asturias, 16 de julio de 1921).
La prensa regional también reseña la visita de Pablo Iglesias a Asturias, El Noroeste de Gijón, “diario democrático independiente”, vinculado obviamente a medios progresistas, señala en su primera del 9 de julio de 1921, fechado en Madrid el día anterior, con el título de “Pablo Iglesias a Asturias” y el subtítulo “para atender su salud” lo siguiente:
“El jefe del partido socialista saldrá en breve para Asturias con objeto de atender el restablecimiento de su salud por prescripción facultativa. Pasará el verano en un pueblecito a orillas del Cantábrico”(3). En primera también del día siguiente en este mismo medio, figuran unas declaraciones del propio Pablo Iglesias, sobre la posición del PSOE y la UGT en defensa de unos sindicalistas presos en Mahón y sobre una huelga general con que se amenazaba, que aluden a su viaje a Asturias:
“Preguntado acerca de la huelga general con que se amenaza, manifestó: Hasta ahora no hay más acuerdos que los que se han dicho. Después ignoro lo que ocurrirá. Dentro de pocos días abandonaré Madrid y marcharé a Asturias para atender a la mejoría de mi salud…”
Durante su estancia en Asturias, que podemos acotar se inicia el miércoles 13 de julio de 1921 se producirán algunos hechos importantes, como la derrota del ejercito español en Marruecos conocido como el “Desastre de Annual”, que tantas repercusiones políticas tendría(4).
La estancia en Asturias, de Pablo Iglesias se prolongó por un espacio de tiempo escasamente superior a un mes, hasta el 18 de agosto, no habiendo al parecer experimentado una mejoría importante. Así leemos en “El Socialista” de 19 de agosto:
“En el correo de Santander llegará mañana a Madrid, nuestro querido compañero Pablo Iglesias, que regresa de Celorio, donde fue por prescripción facultativa para reponer su salud. El amigo Iglesias se ha visto obligado a anticipar su vuelta a Madrid porque la costa del Cantábrico no ha producido en su organismo los buenos efectos que todos deseábamos “
Por su parte Besteiro prolongó sus vacaciones hasta los primeros días de setiembre, ya que en esos días pronunció unas conferencias en la provincia de Santander(5). El mes de julio de 1921 D. Fernando de los Ríos debió de pasarlo, en su mayor parte, en Madrid en una ocupación importante: la publicación de su libro “Mi viaje a la Rusia Sovietista” que aparecería poco después(6). En El Socialista de 7 de julio de 1921 podemos leer:
“Está en Madrid nuestro querido amigo y correligionario Fernando de los Ríos, preparando la publicación de la obra que ha escrito con ocasión de su viaje a Rusia”
Respecto a esta prevista visita de Fernando de los Ríos a Asturias, podemos señalar que su plan de trabajo sufrió varios cambios motivados quizás en parte por la finalización de su trabajo y por la demanda de mítines y conferencias en una época veraniega de especial intensidad.
El plan inicial preveía una tanda de cinco conferencias dirigidas al Sindicato Minero de Asturias a desarrollar a lo largo del mes de julio. Posteriormente dicho plan sufrió algunos cambios, dado que se desplaza a Vizcaya para una serie de mitines y conferencias, y posteriormente viajar a Asturias.
Incluso al final hubo nuevas variaciones, ya que su estancia en el Pais Vasco se prolongó, coincidiendo en dicho lugar con Andrés Saborit. Así Fernando de los Ríos sale para Vizcaya desde Madrid el día 25 de julio, teniendo previsto ir a Asturias con posterioridad, pronunciando mitines y conferencias en Vizcaya los días 28, 29 y el domingo 31 de julio, en el teatro de Los Campos Elíseos de Bilbao una histórica conferencia titulada “El sentido histórico del socialismo”. Continua con sendas conferencias los días 1 y 2 de agosto, saliendo el día 3 para Santander.
Durante su estancia en Bilbao coincidió con Andrés Saborit, siendo posible la asistencia de este a la conferencia de Fernando de los Ríos del 31 de julio, que tuvo amplio eco en la prensa. Saborit pronunció mitines en Vizcaya los días 2, 3 y 4 de agosto. Durante los días 5 y 6 vuelven a coincidir en la provincia de Santander, ya que el 5 Saborit da un mitin en El Astillero y Fernando de los Ríos en el local llamado “El Aeroplano” de Santander, donde hablaría Besteiro al final de sus vacaciones en Llanes. Todo parece indicar que Saborit y De los Ríos pensaban viajar ¿juntos? a Asturias y obviamente parar en Celorio donde se encontraba Pablo Iglesias, en un lugar estratégico dado que la Ventona se encontraba –se sigue encontrando- al borde de la carretera y a un centenar de metros de la estación de FFCC, entonces FFCC Económicos de Asturias(7).Saborit no pudo asistir al encuentro ya que por enfermedad, al parecer una afección gripal, retornó a Madrid, pero todo parece indicar que la visita de Fernando de los Ríos y por tanto la foto debió producirse por los días 6-7 de agosto de 1921 (sábado-domingo por cierto).
Señalamos todo esto porque la visita debió estar prevista, está documentada su posibilidad y además la afirmación de Saborit(8) -muy vinculado a los tres personajes- le da a la noticia plena veracidad: “Celorio 1921”, y casi podríamos añadir “… en La Ventona, propiedad de D. Agustín Otero, en los primeros días de agosto…”.
Las características de la fotografía permiten afirmar con una cierta seguridad que es obra de un profesional, sin que podamos afirmar de quien dado que en ese momento en Llanes son varios los estudios de fotografía abiertos(9). El encuadre, la pose y la actitud de los fotografiados permiten hacer la señalada afirmación. Posiblemente la foto, tal y como aparece en el libro citado, se encuentra recortada, al menos en la parte izquierda y derecha, el bastón de D. Fernando de los Ríos, posiblemente apareciera completo en el original. La foto con casi toda probabilidad se tomo en la huerta situada al oeste de la casa de D. Agustín Otero (muy conocida con posterioridad por estar instalada en la misma la conocida discoteca Casablanca), entre la antigua carretera nacional 632 y la vía del ferrocarril, en el entronque de la antigua bajada al pueblo de Celoriu y antiguo camino de Porrúa. El muro que aparece en la fotografía resulta reconocible, aunque es dudoso situar la posición de la misma.
De la foto impresa en el libro de Saborit, hizo el profesor Elías Díaz una copia que encuadrada colgaba de las paredes de su casa. Él fue el inductor por tanto del cuadro que realizó Isabel Villar, su hermana política, en el año 1976, que colgó en la exposición que realizó en la Galería de Juana de Aizpuru, de Sevilla, entre el 3 y el 30 de junio de 1976. El cuadro hoy es propiedad de Pablo Díaz Villar. (10)
El cuadro fue el motivo del cartel del XXVII Congreso del Partido Socialista Obrero Español, celebrado en Madrid en diciembre de 1976, primero tras el fin de la dictadura, bajo el lema “Socialismo es libertad”. Del rumbo que iba a tomar el PSOE, con un socialismo de corte moderno, democrático y alejado de veleidades revolucionarias, el cartel era una premonición y la foto Celorio un auténtico antecedente gráfico, como lo había sido en la II República para Besteiro, que no abandono Madrid y murió en la cárcel de Carmona o para De los Ríos que murió en Nueva York ahora hizo 50 años.
Porrúa, 1 de agosto de 1999

(1) De este libro se hicieron dos ediciones, Julián Besteiro, por Andrés Saborit, Impresiones Modernas, México D.F. 1961 y Editorial Losada, Buenos Aires 1966. Seguimos la primera de ellas, en donde aparece la foto encartada en las páginas 132-133.
(2) Téngase en cuenta que a finales de 1920 regresaron de Rusia Fernando de los Ríos y Daniel Anguiano, viaje acordado en junio de 1920, y presentaron un informe en le Comité Nacional del Partido Socialista de 15 de enero de 1921. El 9 de abril se celebró el tercer congreso del PSOE sobre afiliación internacional en el que se rechazaron las “21 condiciones” y se solicitó el ingreso en la Unión de Viena (Manuel Tuñón de Lara y otros. Historia del Socialismo Español. Conjunto Editorial. Barcelona 1989).
(3)La fecha de la noticia, 8 de julio, y su transmisión, por teléfono, nos permite asegurar que debía proceder de la redacción del El Socialista que en su edición del día 8 de julio y en primera página bajo el titular “Pablo Iglesias, a Asturias” señala: “Nuestro querido amigo y director se halla un poco restablecido en su estado de salud. Por esta causa, y en cumplimiento de prescripción facultativa, el próximo martes 12, saldrá para Asturias, para instalarse en un pueblecito de la costa del Cantábrico, donde pasará una temporada. Deseamos a Iglesias buen viaje, y que los efectos del mismo sean todo lo favorables que deseamos para el restablecimiento definitivo de nuestro compañero ”.
(4) Juan José Morato, Pablo Iglesias educador de muchedumbres, Ed. Ariel, Barcelona, pág. 188. “La noticia del desastre de Annual y de la catástrofe de la comandancia de Melilla la supo Iglesias en Asturias. Estaba allí descansando, tratando de recobrar fuerzas, pero sin conseguirlo”.
(5) El día 2 de setiembre pronunció una conferencia en el local «El Aeroplano», en Santander, muy concurrida. Tenía previsto dar otras en Nueva Montaña, Torrelavega, El Astillero y Corrales de Buelna (El Socialista, 3 de setiembre de 1921). Una foto de Besterio y de su esposa Dolores Cebrián aparece sin referencia de lugar en el libro de Saborit citado; se trata de una foto realizada en Llanes, desde la zona de La Moría, ya que es claramente identificable la Punta´l Guruñu.
(6) En varios números del El Socialista del mes de julio y agosto de 1921 aparece anunciado el libro, que realizó tras la visita a Rusia, en compañía de Daniel Anguiano. Véase los números de El Socialista 26 y 28 de julio y 3 y 16 de agosto de 1921; en este último reseña el contenido del libro mediante la publicación del contenido del índice. El anuncio repetido dice “En breve aparecerá Mi viaje a la Rusia Sovietista (hechos, documentos y reflexiones) por Fernando de los Ríos, pedidos a la Administración de El Socialista, con el importe, 4 pesetas, más el certificado”.
(7) Del interés que debió despertar en Asturias la estancia de Pablo Iglesias en Celorio baste como muestra la noticia que publica El Pueblo, el 6 de agosto de aquel año: “Una Comisión de socialistas ovetenses está realizando las gestiones necesarias para conseguir un tren especial, con rebaja de precios, que traiga a Celorio a varios centenares de amigos y correligionarios del jefe del partido socialista español, don Pablo Iglesias, a fin de saludarle”.
(8) Andrés Saborit Colomer (1889-1980), tipógrafo como Pablo Iglesias, presidente de Juventudes, militante del PSOE desde los quince años, encarcelado varias veces por su militancia política –una de ellas en 1917-, conoció a Julián Besteiro en 1911, formó parte en múltiples ocasiones de las ejecutivas de la Unión y del Partido (respectivamente desde 1914 y 1915), diputado al Congreso por Oviedo en 1918, 1919 y 1921, y por Madrid en 1923 y 1931 (Cortes Constituyentes republicanas). En 1921 se opuso con Iglesias, Besteiro y de los Ríos entre otros al ingreso en la III Internacional. Recientemente la Fundación José Barreiro publicó Andrés Saborit, Galeria de personajes, Oviedo 1999. En el prólogo al mismo Etelvino González López dice sobre Saborit: “…fue actor en un tramo de la historia centenaria del socialismo asturiano. Pero más significativo aún fue su trabajo como actuario de gran parte de esa historia….recogió nombres, fechas, datos, biografías, anecdotario, valoraciones de cuanto en Asturias se movió a impulsos del socialismo organizado en el Partido, en la Unión, en las Juventudes, y, sobretodo, en el Sindicado Minero Asturiano.” En el mismo prólogo se transcribe la siguiente cita, en 1961, de Indalecio Prieto: “A Saborit hay que considerarle archivero mayor del partido, cargo que, sin designación expresa, ha desempeñado siempre, acumulando y ordenando fichas acerca de todos los sucesos políticos y de cuantas personas intervinieron en ellos en lo que va de siglo”.
(9) Debemos estas indicaciones a Francisco Crabiffosse Cuesta, que es quien mejor conoce la historia de la fotografía en Asturias y referente obligado para este tipo de asuntos, de manera especial los relativos a Llanes. Como posible autor, con las pertinentes reservas, nos indicó a Amado Cue, con estudio abierto en Celorio en aquella época, indiano también y amigo y vecino de Agustín Otero, Ramón Crespo y José Cue, entre otros.
(10) Datos facilitados por Elías Díaz y Maite Villar. El relativo a la exposición me fue facilitado por Ignacio Quintana.

Besteiro y mi otoño político - Jose Cobos Ruiz de Arana - 2008

DIARIO CÓRDOBA
Besteiro y mi otoño politico
20/09/2008 JOSE Cobos Ruiz de Adana
Hay quien afirma que, en la memoria del pueblo, el recuerdo de un acontecimiento o de algún personaje auténtico no subsiste por sí solo más allá de un par de siglos. El paso de la vida, eso sí de la vida que realmente merece la pena ser vivida, no se da en un continuo pasado-presente-futuro, sino en las vivencias que para nosotros existen en el tiempo. El verdadero crecimiento personal creo que, en buena medida, consiste en recuperar la memoria del tiempo, donde todo es o al menos parece verdadero y desde luego siempre es aquí y ahora. Dicen por ello que el Mito del Eterno Retorno de alguna forma viene a simbolizar el inevitable regreso a uno mismo, a la verdadera esencia de uno. Es lo que, a mí al menos, me pasa desde hace ya bastantes años, sobre todo cada vez que llega el otoño político, ya que como si de un tiempo mágico se tratara casi siempre me vengo a acordar de las mismas cosas y hechos. Resulta difícil establecer, dado el paso del tiempo, la diferencia entre uno y otro mes de septiembre. Este siempre trae a mis recuerdos los diferentes personajes o acontecimientos de tipo político y, entre ellos, cómo no, el de la figura de don Julián Besteiro , quien naciera como sabemos el 21 de septiembre de 1870. De igual modo, cada día 27 de este mismo mes del calendario, fecha de su fallecimiento en la cárcel de Carmona en 1940, su figura se engrandece para mí de especial manera, tal vez porque no fue un político al uso afortunado, pero que gracias a gente como él todavía la ética tiene sentido y un significado profundo en la política actual. Fue uno de mis referentes éticos y morales, como lo fuera también del senador Joaquín Martínez Björkman , mi siempre recordado amigo y compañero en tantos avatares y proyectos comunes en pro de la ciudadanía de nuestra tierra.
Ahora que tanto se habla y reivindica la memoria histórica, por la que se glosan acontecimientos y figuras de nuestro pasado más reciente, no quisiera que en este otoño se dejara de recordar, una vez más, a aquel alto dirigente republicano quien fuera virtual sucesor de Pablo Iglesias y que, sin duda alguna, se caracterizó por su extrema coherencia vital. De su vida y de su muerte poco se puede afirmar ya que no sea conocido por todos, entre otras razones por ser parte importante de nuestra propia historia. Tan solo recordar de él, como ya lo apuntara Julián de Zulueta , que cuando pudo haber salido de España, tal y como hicieran otros muchos dirigentes políticos tras la contienda, se negó a hacerlo, prefiriendo sufrir como padecieron tantos españoles y ser una víctima más en el holocausto de nuestra guerra civil. Como a otros hombres y mujeres de su generación, le tocó vivir un período muy convulso de la historia de nuestro país. Por ello, decidió implicarse en política, en lugar de haber continuado dedicado a sus tareas docentes. El ser alumno de la Institución Libre de Enseñanza, catedrático de Filosofía en los institutos de Orense y Toledo, de Lógica en la Universidad Central, dirigente socialista y de la UGT, presidente de las cortes de la II República, fueron tan solo algunas retazos de su enorme trayectoria vital. No pocas veces, él mismo se refirió a la suerte que le había deparado el destino al poner junto a él a personas de un nivel moral superior al suyo, a sus auténticos maestros. El tan solo trató de ser un guía para el socialismo que le tocó vivir, siendo norte todavía para algunos de nosotros. Tras el traslado del Gobierno a Valencia, fue el único que se mantuvo fiel junto a sus electores en el Madrid de los bombardeos. Después de presidir la Junta y de dar el golpe al Ejecutivo de Negrín , de ser el más respetado de los socialistas españoles pasó a ser considerado por algunos como un auténtico traidor. Capaz de enfrentarse al todopoderoso presidente canario, ahora por cierto rehabilitado en el último Congreso del PSOE por iniciativa de Izquierda Socialista, fue el único que no quiso dejar a su suerte a sus electores, compartiendo la misma hasta el final.
Una vez concluida la contienda, don Julián fue condenado por un tribunal militar a reclusión de por vida. Tanto en la farsa del juicio, como después en su tránsito por las diferentes penitenciarías del país, siempre se mantuvo el filósofo y político coherente que fue, con la dignidad y el compromiso que defendiera durante toda su vida. En el trance de su muerte supo morir de un modo igual de digno. No tuvo nada que rectificar y siempre tuvo su espíritu por superior a cuantos se pudieran acercar a él como consejeros y guías en ese último instante. Dejó un nombre respetable que, como él mismo afirmara en la carta última de despedida escrita a su esposa, Dolores Cebrián , algún día "habrá de imponerse a la consideración de las gentes. Y si ahora sufres el reflejo de la persecución desencadenada contra mí, justo es que más tarde recaiga sobre ti la consideración que, a mi parecer, se me debe". Y, desde luego, que no se equivocó con sus palabras. Hasta este final transcurrió su vida, la de uno de los políticos más atractivos del pasado siglo XX, por los más dramáticos años de la historia de España. En muchos de sus acontecimientos, fue actor principal y también, cómo no, protagonista.
* Catedrático

Julián Besteiro y el "incidente de Villacarrillo" - 2009

VILLACARRILLO.ORG
Estamos en 1920 hace dos años que ha terminado la primera guerra mundial. España ha procurado mantenerse al margen de la contienda, pero está metida de lleno en la guerra contra las tribus rifeñas de norte de Marruecos, en la zona que según el tratado de Fez le ha sido cedida por Francia para ejercer el denominado Protectorado. En política interior el país se enfrenta a graves problemas, unos son de índole político y otros de naturaleza social. Políticamente, el modelo bipartidista de restauración monárquica con Alfonso XIII al frente parece definitivamente agotado.
La falta de representatividad democrática de amplias capas de la sociedad crea un tremendo malestar y las agitaciones sociales están a la orden de día. Socialmente, una vez terminada la guerra mundial, estamos en una época de profunda depresión. Los movimientos obreros han ido tomando fuerza desde principios de siglo, hace solo once años de los acontecimientos de la Semana Trágica de Barcelona como consecuencia de la primera huelga general anarcosindicalista ocurrida en España. El movimiento obrero se debate entre los sindicatos de orientación mas socialista como la UGT (a pesar de que en sus estatutos se definían como apolítico) creado en 1888 por Pablo Iglesias y los mas puramente anarquistas como la CNT que se funda en 1910 y que con el tiempo llegaría a superar en el conjunto del estado a la UGT en número de afiliados.
En 1917 triunfa la revolución bolchevique en Rusia y este acontecimiento tendría un tremendo impacto en los partidos situados más a la izquierda como el PSOE (que terminaría escindiéndose en 1921 dando lugar al PCE) y también en los movimientos obreros que verían como posible transitar hacia movimientos revolucionarios.
El protagonista de nuestra pequeña historia es Julian Besteiro que no hacía ni un año que acababa salir de prisión junto a otros dirigentes socialistas como Largo Caballero, Andrés Saborit y Daniel Anguiano. Habían sido condenados a cadena perpetua por un tribunal militar como consecuencia de su responsabilidad en el movimiento de huelga general de 1917 y la oposición a la guerra de Marruecos. Sin embargo tras obtener cada uno de ellos un escaño al Congreso en las elecciones de 1918 su salida de prisión mediante una ley de amnistía era casi obligada y así se produjo.
El partido socialista buscaba mejorar su presencia en las zonas rurales, donde el caciquismo estaba a la orden del día y, continuamente, se ponían trabas a la aplicación de las mejoras sociales y políticas que en las zonas industriales se eran práctica común aunque eso sin con un gran esfuerzo. En la provincia de Jaén los patronos estaban aplicando técnicas de locout (cierre patronal) con la ayuda de caciques, administradores y políticos. Se reducían al mínimo indispensable las labores agrícolas y el paro obrero crecía y crecía incesablemente. Villacarrillo había sido tradicionalmente feudo de las organizaciones obreras socialistas, la implantación de anarquistas fue escasa al contrario que en Villanueva y Cazorla.

En este contexto el 31 de Enero de 1920 se presenta en casa de Julian Besteiro el secretario de la Agrupacion Socialista de Villacarrillo para pedirle que con su presencia garantizase que el día 1 de Marzo (domingo) se pudieran proclamar los Candidatos Socialistas previos a las Elecciones Municipales del siguiente domingo (8 de Marzo).En Villacarrillo había una fuerte Organizacion Socialista en torno a la Sociedad Obrera "La Blusa" de Oficios Varios (pero especialmente de Trabajadores del Campo) que pertenecía a la UGT. En ocasiones anteriores el Alcalde Gerardo Pastor ,con la ayuda de la Guardia Civil habia impedido la proclamación de los Candidatos Socialistas.
Julian Besteiro llego a las 6 de la mañana del dia 1 de Marzo y tras comprobar que los papeles de los candidatos socialistas estaban en regla, acudió con la Candidatura Socialista al Ayuntamiento antes de las ocho de la mañana, hora en que comenzaba el acto. Julian Besteiro fue encarcelado en el Calabozo Municipal de Villacarrillo y se cometió de nuevo el Fraude Electoral. El día 3 de Febrero Besteiro puso a Villacarrillo como ejemplo de fraude electoral y Terrorismo Blanco en la tribuna del Congreso de los Diputados yl responsabilizó del incidente no solo a Gerardo Pastor como Alcalde, sino al propio Niceto Alcalal-Zamora, que como Presidente del Partido Liberal era el Jefe político del mismo. De poco valió ya que el Gobierno no hizo nada y Gerardo Pastor fue de nuevo proclamado alcalde el 1 de Abril de 1920. Y dicen que, hasta que Franco no ganó la guerra, ningun campiñés aprobó la asignatura de lógica de la carrera de Filosofia y Letras de la Complutense, ¿adivinan quién era el catedrático?.

Julián Besteiro: De Cartagena a Carmona - Juan Marichal - 1988

EL PAÍS
TRIBUNA: JUAN MARICHAL
Julián Besteiro: De Cartagena a Carmona
JUAN MARICHAL 14/07/1988
Las recién publicadas Cartas desde la prisión (admirablemente editadas por Carmen de Zulueta), escritas por Julián Besteiro en el penal de Cartagena (1917-1918) y la cárcel de Carmona (1939-1940), muestran la enorme distancia entre la España de la civilización liberal y la España. de: la barbarie. Recordemos que Besteiro era en 1917 catedrático de Lógica de ]la universidad Central (la actual Complutense) e integrante del comité de huelga de la UGT y el PSOE, en cuyas organizaciones se le consideraba crecientemente como la figura directora de mayor inteligencia y entereza. Besteiro fue detenido al empezar la huelga general, condenado a cadena perpetua y enviado al penal de Cartagena para cumplirla. Carmen de Zulueta, confiesa su sorpresa al ver cómo Besteiro y sus compañeros (Largo Caballero, Daniel Anguiano y Andrés Saborit) son alojados y t:ratados en aquel penal, cuyo director tenía de ayudante a Joaquín Machado, hermano del gran poeta. Se observa así cuánto había adelantado la civilización liberal en España. Abundan en las cartas referencias a gestos y visitas de personas muy alejadas políticamente de los cuatro presos que revelan el ánimo de convivencia de muchos españoles. Y todo ello confirma a Besteiro su optimismo y fe en el papel de la UGT y el PSOE en la modernización de España.Las cartas de Cartagena revelan, además, el singular concepto que tenía Besteiro de la obligación política del intelectual en la España de su tiempo. Concepto que tiene para él un preciso origen en la actitud y las lecciones de su maestro en la Institución Libre de Enseñanza, Francisco Giner de los Ríos. Afirma así: "Sin él difícilmente hubiéramos encauzado nuestra vida y nuestras energías como lo liemos hecho". Y el ejemplo de Giner era, finalmente, el de la entereza en la conducta, que él mismo, Besteiro, tan plenamente encarnó hasta el fin de sus mismos días.
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Hace años escuché a un obrero alicantino calificar de "traidores" a todos los intelectuales españoles identificados con la II República que habían abandonado España al final de la contienda de 1936-1939. Al pedirle yo que me explicara el sentido del vocablo traidor en este caso, me contestó que, en verdad, no se limitaba a lo sucedido al final de la guerra, porque el intelectual español se bajaba del carro de la política en cuanto ofrecía peligros serios e incluso leves riesgos. Reconocía, sin embargo, una notoria excepción, la de Julián Besteiro, admirando particularmente el que hubiera permanecido en Madrid en las horas sombrías de marzo de 1939. Esto explica la veneración del pueblo de Madrid por Besteiro (antes de 1939), ya que, como apunta Carmen Zulueta, fue elegido diputado en febrero de 1936 con el máximo de votos de toda España. Veneración análoga, digamos de paso, a la despertada por Tierno Galván durante sus años de alcalde madrileño.
Mas Besteiro no era, sin más, un seguidor de su maestro Giner y del ejemplo de su entereza moral. Había en él un rasgo propio que lo distinguía de Giner y de sus compañeros de la Institución Libre de Enseñanza: su identificación profunda con el pueblo español: "Estos amigos míos, yo los quiero mucho y son admirables conmigo, pero no puedo menos de reconocer que están terriblemente burgueses". Aunque el origen institucionista de Besteiro explicaría su apartamiento voluntario de la dirección de la UGT y del PSOE en 1934, cuando empezaron a dominar los partidarios de la violencia. Desde entonces, hasta el comienzo de la guerra, Besteiro es una figura solitaria, símbolo de la civilización liberal. Y ello explica el número de votos recibidos por él en febrero de 1936, ya mencionado, y que sin duda procedían de los madrileños de todas las clases sociales que manifestaban así su esperanza de paz y concordia. Besteiro era ya, en la primavera de 1936, una tercera España y cabe conjeturar una acción mediadora suya que hubiera impedido la magna catástrofe.
De hecho, Besteiro fue requerido por el presidente Azaña para que intentara persuadir a Inglaterra de mediar (o al menos de conseguir una tregua) en el conflicto español en 1937. No tuvo éxito alguno su gestión y Besteiro regresó a Madrid y a sus tareas de ayuda a la atribulada población de la capital de España. El final de la guerra en Cataluña y la dimisión del presidente Azaña (y otros sucesos posteriores) hicieron concebir ingenuamente a Besteiro que podría ejercer una función mediadora o siquiera atenuadora de las consecuencias que se avecinaban. Tampoco tuvo éxito y decidió esperar la entrada de las tropas victoriosas en los sótanos del Ministerio de Hacienda. Allí fue hecho preso y allí empezó su calvario. Condenado a 30 años de reclusión mayor en julio de 1939, fue trasladado a la prisión de San Isidro de Dueñas, en la provincia de Palencia. La tal prisión era un antiguo monasterio donde se hallaban detenidos eclesiásticos vascos. Parecía entonces que el Gobierno caudillista iba a tener consideraciones especiales con una figura pública que no había participado en la guerra y que hasta cierto punto había facilitado con su enorme autoridad política y moral el final del conflicto en Madrid. Pero la vesania de los vencedores de 1939 les hizo cometer la crueldad derecluirlo en la horrible prisión de Carmona, donde falleció en condiciones espantosas en septiembre de 1940. ¡Qué contraste entre el penal de Cartagena (en 1917-1918) y la cárcel de Carmona, en 1940! En la España de aquella monarquía constitucional había funcionarios de prisiones que se esforzaban por mitigar la privación de libertad de los adversarios del Gobierno, mas en 1940 los verdaderos carceleros eran los dueños efectivos del poder gubernamental. Uno de los textos más reveladores de la segunda parte de Cartas desde la prisión es el impresionante relato de Carmen Cebrián (la mujer de Besteiro) describiendo los últimos días y las gestiones hechas para intentar salvarlo. Pero todo fue inútil. Uno de los usurpadores de entonces ha escrito en sus memorias: "Hemos de reconocer que dejarle morir en prisión fue por nuestra parte un acto torpe y desconsiderado". ¿Nada más que desconsiderado?
Los vencedores de 1939 quisieron borrar de la historia española a Besteiro como a tantos otros propulsores de la civilización liberal en este país. Mas no lo consiguieron y ahí está como un paradigma de entereza política y moral. Cierto es que para muchos antiguos defensores de la II República fue lamentable que Julián Besteiro diera la autoridad de su voz al triste episodio de la rebelión del coronel Casado. Mas en la España de hoy -donde tanto ha adelantado la civilización liberal- la figura de Besteiro debe ser admirada como uno de los grandes hombres de su tiempo que más hicieron para dar a los españoles fe en sí mismos y en su capacidad para la civilización humanitaria. Porque, en suma, el Besteiro verdadero no es el de su horrible muerte en Carmona, sino el del hombre entero de Cartagena, con su firmeza ideológica y moral. Hay, incluso, en las cartas de Cartagena alusiones a diversos intelectuales españoles (por ejemplo a Ortega) que sorprenderán y disgustarán a no pocos lectores: mas conviene recordar que Besteiro era un intelectual dirigente de una organización obrera y de un partido político. En conclusión, la historia de España se ha enriquecido con la publicación de estas Cartas desde la prisión de Julián Besteiro.

Besteiro fue muchos años un socialista sin partido - Enrique Sánchez Lubián

Revista Castilla-La Mancha
[ Enrique Sánchez Lubián autor del libro “Besteiro, años de juventud” ]
“Besteiro fue muchos años un socialista sin partido”

A Julián Besteiro la Historia de España le jugó una mala pasada. Como a muchos la Guerra Civil le supuso un sacrificio personal difícilmente asumible. Enrique Sánchez Lubián, saca a la luz en “Besteiro, años de juventud” los primeros años de la vida política de este líder socialista que tuvo a Toledo como fragua de ideas y pensamientos y contribuyó a forjar una personalidad marcada por la ética y la coherencia sin olvidar el compromiso político.
“Besteiro, años de juventud” ha sido editado por el Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades.
"Adiós, Lolita de mi alma. Te he querido siempre, pero hoy te quiero con un amor grave y profundo, tan indestructible como la rectitud de mi conducta, con un amor que te acompañará siempre, unido inseparablemente a ti, en cualesquiera que sean las vicisitudes de la vida...” son palabras extraídas de una carta de despedida de un hombre que está en prisión y sometido a Consejo de Guerra. Es julio de 1939, Julián Besteiro se despide de su mujer Dolores Cebrían, a quien conoció en Toledo, es consciente de que la historia de amor que comenzó en 1913 está a punto de pasar página. El periodista Enrique Sánchez Lubián ha recogido en “Besteiro, años de juventud”, editado por Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades, las inquietudes de este joven profesor que llega a la Ciudad Imperial, sus primeros contactos con la clase obrera, su dedicación al Ayuntamiento, los años de juventud que marcaron a un hombre que ha pasado a la Historia como uno de los grandes líderes del Partido Socialista Obrero Español.Julián Besteiro llega a Toledo con el siglo XX a ocupar una plaza como Catedrático de Lógica. ¿Cómo era el Toledo de principios de siglo que recibe al joven Besteiro?Toledo comenzaba en aquellos años a despertar al turismo, los viajeros románticos habían abierto el camino y comenzaban a marcarse las pautas de lo que iba a ser la explotación turística de la ciudad. Algunos de los males que ahora padecemos ya se reflejan en esta época, las guías turísticas de la época ya alertan al viajero para visitar la ciudad en un día. El gran motor de la ciudad era la Fábrica de Armas como exponente de la industria en la capital, una fábrica con momentos de incertidumbre que se vivían con inquietud, otro sector importante era la Academia Militar, que vivió también momentos complicados, la ciudad ya se definía por tanto como una ciudad de servicios.La personalidad de Besteiro parece no encajar demasiado con el Toledo de principios de siglo, una ciudad decimonónica que sobrevive entre decadencias históricas, una clase acomodada y un movimiento obrero que empieza a destacar.A través de la prensa de la época y de las actas del Ayuntamiento descubres que en estos años en Toledo coincidieron una serie de personajes e inquietudes que marcaron diferencias intelectuales y culturales. El talante de estos personajes lo hemos podido ver en Toledo en las muestras antológicas de Enrique Vera o Arredondo... En aquellos años muchos de los concejales del Ayuntamiento eran profesores del Instituto, de la Escuela de Artes, médicos, de todas las ideologías que favorecían una cierta inquietud cultural, regeneracionista. La crisis del 98 había influido en estas personas, formadas al amparo de la Institución Libre de Enseñanza, sorprenden algunas de las iniciativas presentadas al Consistorio, el padre de Enrique Vera, José Vera, compañero de Besteiro presentó una moción para que se crearan en los colegios comedores para que los niños más pobres pudiesen comer y desayunar a costa del Ayuntamiento, la implantación de las colonias escolares o la propia creación del Parque Escolar, una iniciativa de la Unión Republicana para que los niños de Toledo plantaran cada uno un árbol. Existían inquietudes que resultaban revulsivas para la realidad de la ciudadSorprende en la figura de Besteiro su cercanía con los problemas sociales de la época pese a su origen de clase acomodada.Su formación en la Institución Libre de Enseñanza donde tuvo como profesores a Giner de los Ríos y Cossío y más tarde en la Universidad donde fue pupilo de Salmerón le marcaron unas pautas políticas importantes. Comienza a militar en la Unión Republicana, un partido fronterizo con el partido socialista, y Besteiro conectaba con esas inquietudes que se traducen en el trabajo del Ayuntamiento con iniciativas, en ocasiones más voluntariosas que prácticas, como crear una cooperativa para obreros, dos becas para trabajadores de la Fábrica para que se formaran en París, comienzan a mantener contacto con el Círculo Obrero de Toledo dando conferencias y clases nocturnas. Tenía ese germen filo-socialista de la época.Toledo es testigo del comienzo de la transformación ideológica de Besteiro. ¿Cómo es ese proceso?La transformación ideológica de Besteiro comienza en Toledo, pero él se niega o no puede reconocer. Por qué no puede asumirla, porque Toledo era una ciudad fría, cerrada, con parcelas de poder muy importantes reservadas a la Iglesia, eran tiempos del Cardenal Sancha, de la alta burguesía conservadora... que eran quienes criticaban las inquietudes sociales de Besteiro. Sirva como ejemplo la polémica protagonizada entre él y Ramiro Fernández Balbuena, canónigo de la Catedral, por la negativa de Unión Republicana a otorgar una subvención al Arzobispado para la celebración de un concurso. Los sectores más conservadores de la ciudad no entendían como una persona de su posición se convertía en portavoz de la clase obrera. Estas polémicas le afectaban, llegó incluso a abandonar el Ayuntamiento por temporadas, hasta que reaparece en 1908 con la llegada de Pablo Iglesias a la ciudad.¿Cómo fue ese primer encuentro en Toledo entre Julián Besteiro y Pablo Iglesias?El gobernador civil de la ciudad prohíbe un mitin en Toledo de Pablo Iglesias. Besteiro acude al Ayuntamiento y protesta alegando que una ciudad como Toledo, sede de la tolerancia y la convivencia, ya en aquellos años se hablaba en estos términos, no podía permitirse el lujo de vetar al dirigente socialista. Aquello provocó un escándalo en las Casas Consistoriales, con desalojo incluido del público presente, y a las dos o tres semanas se autoriza el mítin, Pablo Iglesias acude a Toledo a dar el mítin e invita a Besteiro a participar en este acto político. Fue la primera vez que Besteiro escuchó al líder socialista y quedó impresionado, este encuentro fue el paso decisivo que le impulsó en su transformación política y a ingresar en el Partido Socialista. Tras una etapa de estudios en Alemania, conoce el marxismo, y comienza a dar conferencias en Madrid invitado por Largo Caballero, termina encarcelado por unos días, y después ingresa en el PSOE. Lo primero que hace es venir a Toledo a dar un mitin un domingo por la mañana, en un cinematógrafo que existía en el paseo del Miradero, y les dice a los toledanos que ha roto los contactos con la burguesía toledana, que no se considera uno de ellos y que ha ingresado en el PSOE, pidiendo a los toledanos que sigan su camino. Besteiro sufre una transformación personal importante en sus convicciones sociales y llega a la conclusión de que el marxismo, del que al principio por educación y origen social estaba alejado, se da cuenta que es perfectamente asumible con la entrada en el Partido Socialista. Y esa transformación comienza en Toledo.Un hombre cabal, coherente, ético... son algunas de sus cualidades como político y como persona.Besteiro ha pasado a la Historia de España como un ejemplo de honradez, honestidad y ética política. Fue un socialista abocado a la sustitución de Pablo Iglesias tras su muerte, tanto en la UGT como en el PSOE, y sin embargo, cuando a principios de los años treinta ve la deriva revolucionaria que toma el partido, no se siente cómodo y entonces hizo algo que no es frecuente, renunció a sus cargos y lo hizo porque personalmente consideraba que el rumbo que estaba tomando el PSOE no era el que él quería. En los años anteriores a la proclamación de la II República se opuso a que el PSOE entrara en acción política de gobierno, consideraba que la organización no estaba suficientemente preparada y creía oportuno seguir educando y formando a los trabajadores y militantes socialistas a asumir el poder con una garantía de éxito. Esta postura le supuso una serie de enfrentamientos en su propio partido, encabezados por Largo Caballero, y su automarginación. Elegido presidente de las Cortes del año 31, fue un presidente modélico, hasta Azaña, como presidente de la República, se sentía molesto por cómo dirigía los debates. Son los años en que Besteiro es un socialista sin partido, reconocido y querido por los ciudadanos, sobre todo por los madrileños, en las elecciones municipales del 36 fue el candidato más votado del Frente Popular, sin haber hecho campaña, frente a Largo Caballero lo que se consideró como un triunfo de la moderación frente a la radicalidad de Largo Caballero e Indalecio Prieto.Podemos hablar entonces de un doble juicio político a la hora de valorar la trayectoria de Julián Besteiro.A partir de este momento comienza la doble valoración de Besteiro, por un lado un hombre ecuánime y del otro un hombre pusilánime e incluso como un hombre que no fue fiel con la República. Al final de la Guerra Civil es cuando Besteiro adquiere la máxima expresión de la dignidad humana. Aunque tiene oportunidades para marcharse de España, prefiere quedarse en Madrid, piensa que un hombre de su edad, casi sesenta años, enfermo y que no tenía sobre sí delitos de sangre, no tenía nada que temer. Entra en el Gobierno provisional del general Casado y trata de negociar con las tropas de Franco que la entrada en Madrid no se convierta en un baño de sangre, aquello acrecienta su enemistad con los sectores más radicales de la izquierda, desde el Partido Comunista consideran que Besteiro es la persona que vende a la República. Cuando las tropas nacionales entran en Madrid, Besteiro es la persona con más rango en la República que cae prisionero y él que pensaba que por su edad no le iba a ocurrir nada se ve sometido a un proceso de guerra y condenado a cadena perpetua. El General Franco le somete a una humillación cruel y dramática, tras vagar por varias prisiones, termina en Carmona, Sevilla, abandonado y le dejan morir como a un perro, los médicos de la prisión se niegan a aliviarle en su enfermedad, su mujer Dolores Cebrián tiene que esperar hasta sus últimas horas de vida a la puerta de la prisión para que le dejen entrar a verle morir. En su muerte se sigue reivindicando socialista y pide que cuando la libertad vuelva a España, su cuerpo sea envuelto en una bandera roja y sea trasladado al cementerio civil de Madrid, junto a los restos de Pablo Iglesias, hubo que esperar hasta 1960 y mientras tanto en Carmona estaba prohibido el acceso al cementerio para visitar la tumba de Besteiro.¿Qué queda en la memoria histórica acerca de Julián Besteiro?Durante el proceso de guerra Besteiro reafirma su lealtad al Partido Socialista y a la República y que en esos momentos también era leal con el tribunal que le estaba juzgando. A su mujer en las cartas de despedida le dice que siempre ha sido coherente y honesto en su vida y que la Historia le juzgará y lo único que le puede dejar, después de tantos años dedicado a la política, es su nombre y que le recuerden como una persona cabal. Yo creo que a partir de este momento el mito de Besteiro resurge, pero a la vez se queda silenciado por el Régimen. La familia de Besteiro, especialmente una sobrina suya Carmen de Zulueta ha publicado sus cartas personales, entiende que con la muerte que le dio Franco, dejándole morir como a un animal, Franco quiso intentar borrar la memoria de Besteiro de la Historia de España. ¿Por qué? Fundamentalmente porque el recuerdo de un socialista honesto, cabal y querido y reconocido por los ciudadanos era mucho más peligroso mantenerlo vivo que otros recuerdos de otros personajes de la izquierda más radicalizados e implicados en el desarrollo de la Guerra Civil Española. De hecho en Toledo, a raíz de la publicación de este libro, hay gente que sigue manteniendo vivo el recuerdo de Julián Besteiro. Me quedaría con el ejemplo del político ético y coherente y sobre todo a pesar de que esa ética y esa coherencia en su momento le generó ciertos enfrentamientos en su propio partido. No fue un político que quiso estar siempre en el poder por el poder, antepuso sus ideas y su honestidad personal a esto y ello le provocó que a lo largo de su vida tuviera un gran número de admiradores y detractores, incluso dentro de su propio partido.


Ana Isabel Jiménez

Entrevista a Julián Besteiro - El Sol -1931

EL SOL
El Sol, 3 de junio de 1931
Julián Besteiro, el gran socialista, vive estas horas en un serenado apartamiento de la calle. Con sus libros, con sus discípulos. Como siempre.Fue con Vera, junto a la combatividad directa de Pablo Iglesias, el espíritu universitario. Dio al socialismo de España, en sus iniciaciones, un contenido intelectual. Y sigue, como una llama limpia de la idea, iluminando las rutas del combate obrero.Su palabra fluye siempre precisa y generosa.Hoy, ante un porvenir confuso de luchas sociales, sus enseñanzas han de ser muy útiles. Vamos a oírle. Un redactor de El Sol ha celebrado con él la entrevista que sigue:-¿Cómo ve usted la misión del socialismo en la República?- El socialismo español no sólo debe ser una organización defensiva de la República, sino el instrumento político principal de su perfeccionamiento y de su progreso. Para cumplir esta misión, el socialismo no necesita ningún género de protección oficial. Lo que necesita es simplemente que se le guarde el merecido respeto y que no se creen dificultades a su propio y espontáneo desarrollo.-¿ Qué forma debe adoptar la participación del socialismo en el Gobierno de la República?- Desde luego, en una República democrática el socialismo sabrá conquistarse noblemente, por medio del sufragio universal, una representación cada vez más numerosa y más eficaz en las corporaciones públicas, principalmente en los Municipios y en las Cámaras. Por mi parte, yo no atribuyo tanta importancia al número de los representantes como a la eficacia de su actuación. Es más: un crecimiento numérico demasiado rápido no me parece deseable. Arriesgaría el socialismo perder fuerza moral lo que ganara en extensión material, y eso, que ciertamente no sería conveniente para el socialismo ni para la organización obrera animada por su espíritu, sería perjudicial para la República.-¿Cómo luchará el partido socialista frente a la hostilidad sindicalista y comunista?- El socialismo sigue su camino con una potencia vital que en vano tratarán de destruir las fuerzas sociales hostiles. Ya hemos resistido bastantes ofensivas vigorosas y hemos vencido con el empleo de una táctica de mera resistencia, sin apelar a los recursos ilícitos y desesperados de nuestros adversarios. Y eso que con frecuencia hemos tenido que defendernos en un medio absolutamente desfavorable, creado por los Gobiernos y los grandes órganos de opinión, que en varias ocasiones han creído llegada la hora de la muerte para el socialismo y han desencadenado una furiosa ofensiva contra él. Eso ha ocurrido con la Monarquía, y en mayor o menor grado tal vez ocurra en algún momento con la República. Tras las efusiones exageradas de cariño pueden venir reacciones de desafecto inmotivado e injusto; pero si nosotros sabemos velar por la conservación de nuestra fuerza moral, si no nos desnaturalizamos ni nos arriesgamos en empresas superiores a nuestras fuerzas, si no perdemos, en suma, la cabeza, saldremos victoriosos de esas posibles crisis lo mismo que hemos salido de otra más grave y saldremos animados de los mismos entusiasmos y la misma fe en la República y de los mismos deseos de servirla. Lo mejor sería, sin embargo, que no hubiera que pasar por esas crisis; pero ello no depende solamente de nosotros.-¿Cuál es su actitud en el problema de la tierra?- Claro está que no me pide usted que desarrolle un programa agrario. Es evidente que hay que defender al arrendatario contra los abusos de los dueños de la tierra; que hay que fomentar la cooperación entre los pequeños propietarios para el perfeccionamiento del cultivo y para facilitar la venta de los productos; que hay que crear instituciones de crédito agrícola, y que hay que ensayar la explotación colectiva de las grandes propiedades Los decretos publicados por el ministerio de Trabajo me parece que responden a una buena orientación, no improvisada, sino que ha sido lentamente elaborada. Por el momento, me parece tan esencial como la reforma agraria en la «Gaceta» salir al paso a algunos prejuicios que, de persistir, podrían hacer estéril toda reforma y producir lamentables desengaños. Me refiero, por ejemplo, al prejuicio de que España es un país agrícola y que hoy conserva ese carácter peculiar suyo. No. En bien de la misma agricultura hay que hacer de España un país industrial. Si siguiera siendo un país agrícola, sería cada vez más pobre, y llegaría a ser miserable. La misma agricultura tiene que industrializarse. La producción agrícola del mundo tiene hoy posibilidades inmensas, el precio de los productos de la agricultura tienden vertiginosamente a decrecer. Así es que ofrecer la felicidad aumentando la extensión de la tierra cultivable es ofrecer un imposible. La política agraria hay que orientarla más bien hacia la limitación del cultivo de las tierras verdaderamente productivas. Hacia el fomento de la ganadería, hacia la repoblación forestal y hacia la creación de grandes industrias.-¿Cuál es el porvenir del obrero en la organización industrial de España?- El sindicato obrero debe penetrar cada vez más en el fondo y en todo el organismo de la industria nacional, hasta constituir una verdadera democracia industrial que sea el eje de la vida de todo el país. La más alta organización nacional debe ser la organización del trabajo, y el único título legítimo del ciudadano debe ser el trabajador. Al trabajador se le debe el respeto en el trabajo, y el respeto en el descanso, y el respeto en el goce de los más nobles bienes asequibles al hombre, que son los bienes de la cultura.-¿Cómo entiende usted que la República debe resolver el problema religioso?- La República debe hacer frente a los problemas religiosos existentes, pero no crear problemas que no existen. Yo trataría la mayor parte de los llamados en España problemas religiosos desde un punto de vista económico. Algunos de ellos son simples negocios, y aun malos negocios disfrazados. Además, a mí me parece que lo más urgente y el medio más eficaz de promover la libertad religiosa sería que no se nos obligase a pagar el culto a los que por motivos de conciencia no queremos contribuir a su sostenimiento. El Estado puede pagar los gastos de la Iglesia, pero con el dinero de los fieles nada más.-¿La organización política de España, debe ser federal?- El pacto de San Sebastián entre los partidos republicanos me parece que abordó con gran acierto el problema de Cataluña. Esa conclusión la había yo defendido en el Congreso allá por el año 1918 ó 19. Hay que conocer la voluntad verdadera de Cataluña y respetarla. Y lo mismo con las demás regiones o, si se quiere, nacionalidades. Pero si se intentase someter a toda España un esquema de República federal se cometería a mi juicio, un grave error que es preciso evitar.-¿Qué orientaciones parecen adecuadas a la República en política internacional?- La política internacional de España debe ser la política de la organización de la paz. Nunca ha habido en el mundo tantas causas de guerra como hoy. En cambio nunca ha habido tantos deseos de paz. Sin embargo los deseos, los anhelos no bastan. Hay que crear el mecanismo internacional capaz de hacer abortar toda guerra incipiente. La creación de ese mecanismo es la gran obra de nuestra edad y a ella se debe entregar por entero toda la noble pasión y toda la idealidad de que sea capaz nuestro pueblo.